El centro inicia el curso formando y sensibilizando a su profesorado en el uso de las prácticas restaurativas, con especial atención a los círculos de diálogo.
El IES Clavero ha iniciado el nuevo curso escolar reforzando su compromiso con la convivencia positiva y la prevención y resolución de conflictos mediante la incorporación de las prácticas restaurativas a la vida del centro.
Como primer paso, el profesorado ha comenzado a formarse en esta metodología, especialmente en el uso de los círculos de diálogo, una herramienta que favorece la escucha activa, la comunicación, el conocimiento mutuo y la creación de vínculos dentro de la comunidad educativa.
Precisamente, el primer día de clase, el equipo directivo y el Departamento de Orientación recibieron al claustro con un círculo de diálogo de conocimiento, que permitió dar la bienvenida al profesorado y facilitar la integración de quienes se incorporan este curso al centro.
Además, la orientadora del IES Clavero impartió un taller de sensibilización de una hora y media de duración dirigido a tutores, jefes de departamento y profesorado de nueva incorporación. Durante estas sesiones se abordaron los principios fundamentales de las prácticas restaurativas y algunas de sus principales herramientas para la prevención y gestión de los conflictos.
Esta apuesta por las prácticas restaurativas está siendo también compartida con otros centros educativos. La directora y la orientadora del IES Clavero, formadas y habilitadas por el CFRP en prácticas restaurativas, han sido requeridas por la Dirección del CEIP José María de la Fuente para impartir formación a su profesorado y compartir con él los fundamentos y herramientas de este modelo de convivencia.
Con esta iniciativa, el IES Clavero apuesta por un modelo de convivencia basado en el diálogo, la escucha, la participación y la responsabilidad compartida, entendiendo los conflictos como oportunidades para aprender, mejorar las relaciones y fortalecer la comunidad educativa.
La formación del profesorado constituye así un primer paso para que estas prácticas puedan incorporarse progresivamente a diferentes espacios y situaciones de la vida escolar, contribuyendo a crear entornos educativos más cohesionados, participativos y respetuosos.