El IES Andrés de Vandelvira, en Albacete, ha celebrado del 5 al 9 de febrero la XV edición del Certamen Científico " Antonio Cifuentes García" - Un día de Ciencia en el Vandelvira. Se trata de una iniciativa educativa consolidada, en la que el alumnado asume un papel activo como divulgador científico, mediante experiencias prácticas y experimentales en áreas como Física, Química, Biología, Tecnología, Matemáticas, Formación Profesional y otras disciplinas. El día 9 de febrero el centro ha recibido la visita de Diego Pérez González, Delegado Provincial de Educación, Cultura y Deportes de Albacete, junto al alumnado de 6.º de Educación Primaria de colegios de la zona.
Para facilitar una visión completa del proyecto, adjuntamos el dossier informativo en formato web, donde se recoge la trayectoria, los objetivos y el desarrollo de esta actividad educativa: https://sites.google.com/vandelvira.net/cienciavandelvira/inicio
En el mundo de la enseñanza de las ciencias está ampliamente reconocido el papel de las jornadas y las ferias científicas como instrumentos valiosos para que el alumnado aprenda “ciencia haciendo ciencia”. El asunto adquiere especial relevancia en Educación Secundaria, una etapa en la que muchos estudiantes, por diversas razones, tienden a alejarse de las ciencias.
El que un centro educativo incluya en su programación anual de actividades la celebración de unas jornadas científicas puede contribuir a desactivar esa tendencia, porque en ellas no solo se pueden desarrollar habilidades propias del trabajo científico al margen de los métodos habituales del aula de ciencias convencional, sino que se favorece la motivación y la participación incluso entre el alumnado con dificultades académicas.
Así lo hemos entendido desde hace ya muchos años en el IES Andrés de Vandelvira y la actividad, “Un día de Ciencia en el Vandelvira”, se ha convertido en un referente en la programación anual del instituto. No se trata de una “actividad extraescolar” más, sino de una poderosa herramienta pedagógica que permite conectar la “ciencia del aula” con la ciencia real, la de la vida cotidiana. Tiene una evidente componente lúdica pero es mucho más que un juego. Muchas demostraciones superan lo puramente anecdótico y se pueden reconvertir en actividades de aula para explicar y aclarar conceptos complejos difíciles de abordar por otros medios, lo que supone también un elemento motivador para el profesorado.
"Antonio García Cifuentes"