Este año, con motivo del Día del Libro, el CEIP Santa Teresa de Jesús de Calzada de Calatrava se convirtió en el escenario de una misión contrarreloj: “OPERACIÓN QUIJOTE: SALVAD EL LEGADO”.
La actividad se planteó como un breakout educativo cuyo eje vertebrador fue la obra Don Quijote de la Mancha. A partir de este centro de interés, se diseñó una propuesta didáctica basada en la resolución de retos encadenados, adaptados al nivel del alumnado y presentados dentro de una narrativa motivadora.
El alumnado, organizado en equipos, mezclando niveles dentro de un mismo ciclo, se convirtió en protagonista de una misión en la que debía superar diferentes pruebas para avanzar hacia un objetivo común.
La actividad se inició en la biblioteca del centro, donde el alumnado encontró un sobre con los materiales necesarios para comenzar la misión: un mensaje explicativo, un bolígrafo, un rotulador de tinta invisible, un código secreto, una lupa, una tablet y una imagen que indicaba la localización de la primera pista.
A partir de este momento, se desarrolló una secuencia de retos encadenados:
Primera prueba: consistía en la lectura y ordenación de un texto relacionado con la obra.
Segunda prueba: se planteó un crucigrama cuyos contenidos estaban vinculados a personajes y lugares de la obra.
Tercera prueba: el alumnado debía resolver un jeroglífico utilizando el código obtenido previamente en el sobre.
Cuarta prueba: consistía en la búsqueda de información oculta mediante una lupa (filtro rojo), que permitía identificar distintos lugares donde se desarrolla la historia.
Por último, los equipos regresaban a la biblioteca, donde utilizaban el código completo para abrir una caja. Como cierre de la actividad, y en coordinación con el resto de grupos, reconstruían una frase significativa de la obra de Cervantes, reforzando así el sentido global de la experiencia.
Estos retos se realizaron con el segundo y tercer ciclo de primaria y se adaptaron al nivel madurativo del alumnado de primer ciclo y de Educación Infantil.
En primer ciclo, se simplificaron las pruebas, sustituyendo el jeroglífico por un puzle y el crucigrama por adivinanzas relacionadas con la temática.
En Educación Infantil, la propuesta se abordó desde una perspectiva sensorial y experiencial, incorporando actividades como juegos de sombras, búsqueda de pistas con luz en espacios simulados (cuevas) y adivinanzas, favoreciendo la exploración y el aprendizaje a través de los sentidos.
Cada reto superado proporcionaba pistas que permitían continuar con la secuencia, favoreciendo así la implicación activa del alumnado y la conexión entre las distintas pruebas. Este planteamiento permitió trabajar la comprensión
de la obra de manera lúdica, al tiempo que se desarrollaban habilidades como la observación, la deducción y la resolución de problemas.
Metodológicamente, la actividad se enmarca en un enfoque activo y participativo, integrando dinámicas de gamificación y aprendizaje basado en retos. El trabajo cooperativo fue un elemento fundamental, promoviendo la interdependencia positiva, la responsabilidad individual y la toma de decisiones en grupo.
Asimismo, la propuesta contribuyó al desarrollo de diversas competencias clave, especialmente la competencia en comunicación lingüística, la competencia personal, social y de aprender a aprender, así como la competencia en conciencia y expresión culturales, mediante un acercamiento significativo y motivador a la obra de Miguel de Cervantes.
Y así, entre risas, emoción y esfuerzo compartido, nuestros pequeños héroes demostraron que los clásicos nunca pasan de moda… porque siempre hay alguien dispuesto a defenderlos.