El departamento de Ciencias Naturales del IES Julián Zarco de Mota del Cuervo en Cuenca, participa por primera vez durante este curso 2026-2027 en el Proyecto Melanogaster: Catch The Fly!, una iniciativa de ciencia ciudadana vinculada al estudio de la biodiversidad, la genética y la adaptación de distintas especies del género Drosophila. El proyecto está coordinado en el centro por las profesoras Pilar Marco, Laura Rodríguez y Ana Gascón.
Como punto de partida, alumnado y profesorado del centro participaron en septiembre en unas jornadas formativas celebradas en Barcelona, donde pudieron conocer de primera mano el funcionamiento del proyecto y su dimensión investigadora.
A partir de ahí, el trabajo se ha trasladado al propio centro y al entorno cercano. En la asignatura de 2º de Bachillerato “Investigación y Desarrollo Científico”, el alumnado ha diseñado y construido los capturadores de insectos que posteriormente se han utilizado en las salidas de campo. Estudiantes de 1º y 2º de Bachillerato, junto con alumnado de 4º de ESO de Cultura Científica, han realizado muestreos en el entorno de Mota del Cuervo para recoger ejemplares de Drosophila.
Las muestras se han trasladado al laboratorio del instituto, donde el alumnado, con ayuda de lupas digitales, ha llevado a cabo tareas de observación e identificación, reconociendo ejemplares de Drosophila melanogaster, D. simulans y D. suzukii. Además, mediante la toma de fotografías de los ejemplares, se contribuye al desarrollo de una aplicación basada en IA destinada a facilitar la identificación de estas especies. Las muestras seleccionadas serán enviadas a Barcelona para que continúen formando parte del proceso de investigación del proyecto.
La experiencia no termina en el laboratorio. El alumnado de 1º y 2º de Bachillerato será también responsable de comunicar y divulgar su trabajo dentro del centro mediante presentaciones, podcasts, folletos y publicaciones para redes sociales, acercando así la investigación al resto de la comunidad educativa y desarrollando también competencias relacionadas con la comunicación científica.
El proyecto permite conectar ciencia, territorio, trabajo de campo, laboratorio y comunicación científica en una experiencia en la que el alumnado participa activamente en distintas fases de una investigación real.
La acogida ha sido especialmente positiva desde el inicio: algunos estudiantes comenzaron a familiarizarse con el proyecto ya durante el mes de junio, incluso una vez finalizado el curso escolar, mostrando desde el primer momento un alto grado de interés e implicación.